El militar argentino que dirigirá a los observadores de la misión de paz de la ONU en Colombia destacó "el excelente desempeño, entrenamiento y compromiso" de los oficiales y suboficiales del Ejército Nacional

El general de brigada del Ejército Argentino Javier Antonio Pérez Aquino, designado como jefe de Observadores de la Misión de Naciones Unidas en Colombia, de la que participa a través del Ministerio de Defensa, conducido por Julio Martínez, aseguró que se trata de "una decisión política que muestra el fuerte y decidido apoyo de Argentina a los hermanos colombianos" mediante el envío "del mayor contingente de observadores de toda la misión".


El militar argentino que dirigirá a los observadores de la misión de paz de la ONU en Colombia destacó
El militar argentino que dirigirá a los observadores de la misión de paz de la ONU en Colombia destacó "el excelente desempeño, entrenamiento y compromiso" de los oficiales y suboficiales del Ejército Nacional

"Como integrante del Ejército Argentino siento un enorme orgullo al ver el excelente desempeño de todos los oficiales y suboficiales de nuestra querida institución. Es en esta circunstancia de máxima responsabilidad cuando uno se da cuenta de la sobresaliente formación que han tenido nuestros cuadros a lo largo de toda su carrera", expresó Pérez Aquino.

"Tengo la plena seguridad de que los militares argentinos, por nuestro entrenamiento, nuestro compromiso y nuestras convicciones, estaremos a la altura de las tareas que se nos han encomendado en Colombia", agregó el militar.

Pérez Aquino, quien trabajará en coordinación con el jefe máximo de la misión de Naciones Unidas, el francés Jean Arnault, estará a cargo de dirigir el grupo de observadores que desplegará diferentes estrategias y mecanismos para seguir y verificar el cese al fuego entre el Ejército colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).

"Esta misión será distinta a la mayoría de las misiones, dado que integrará junto con las partes un mecanismo tripartito de Monitoreo y Verificación del cese al fuego y hostilidades. Es una misión que se está formando aún antes de que se llegue a un acuerdo final, lo que nos obliga a actuar en forma flexible y con la mayor precisión y rapidéz", explicó el designado jefe de Observadores de la ONU.

"El desafío más grande -agregó- es asegurarme de que se mantenga la imparcialidad en todas las actividades. Eso es precisamente lo que los colombianos han buscado al dirigirse a Naciones Unidas.

Yo tengo que ser el juez imparcial del cumplimiento del cese al fuego y la entrega de armas. Representaré una garantía de cumplimiento de lo pactado por ambas partes. En eso, no podemos fallar y es precisamente lo que las partes nos han pedido", agregó.

Tras la firma del histórico acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC, celebrado en junio pasado en Cuba, una misión de la ONU integrada por 450 observadores de Argentina, Chile, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay y República Dominicana está a cargo del monitoreo y verificación del proceso.

Las conversaciones formales para llegar a un acuerdo de paz se iniciaron en 2012 y fue el 19 de enero de este año cuando las partes decidieron solicitar a las Naciones Unidas el establecimiento de una misión política, con la participación de observadores militares sin armas, principalmente, de los países miembros de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC).

La misión de la ONU iniciará sus actividades una vez que se firme el Acuerdo Final, previsto para las próximas semanas, motivo por el cual por el momento se sólo se realizan son tareas de planeamiento y preparación, que incluyen la llegada de los observadores, su entrenamiento y su despliegue preliminar en las ocho regiones donde estaremos ubicados.

"Me siento muy afortunado por haber sido seleccionado como jefe de Observadores. Para mí es un honor y a la vez, una gran responsabilidad", expresó el general de brigada Pérez Aquino, quien estimó que conducirá a unos 500 observadores, la mayoría de países latinoamericanos y del Caribe.

"Estoy al frente de una de las tareas más importantes de mi vida profesional y es una inmensa oportunidad de poder aportar mi granito de arena para lograr el fin de uno de los conflictos más largos y complejos del mundo y también para que nuestros hermanos colombianos logren alcanzar la tan ansiada paz", concluyó el militar, quien en 1993, fue observador en la Misión de Naciones Unidas entre Irak y Kuwait.