El ministro Martínez recibió al nuevo obispo castrense

El ministro de Defensa, Julio Martínez, recibió hoy al nuevo obispo castrense para Argentina, monseñor Santiago Olivera, designado recientemente por el Papa Francisco.


El ministro Martínez recibió al nuevo obispo castrense
El ministro Martínez recibió al nuevo obispo castrense

"Estoy muy contento de poder contar con el obispo castrense, ya que desde que comenzamos la gestión queríamos que ese lugar fuera cubierto y así se lo manifestamos al Papa Francisco. Tener hoy al obispo castrense es una muy buena noticia, hay mucho trabajo por hacer tanto en el Ministerio de Defensa como en el de Seguridad", sostuvo Martínez al recibir a Olivera en el salón Belgrano del Edificio Libertador.

Por su parte, el obispo expresó: "Es un nuevo desafío, estoy muy contento con este pedido del Papa y, como bien dijo un obispo, uno es un padre, un pastor que viene a acompañar la vida militar, la vida de las fuerzas de seguridad, a sus familias, a los que trabajan en el Ministerio de Defensa y de Seguridad, y en los hospitales de las distintas fuerzas".

"La verdad nos espera un gran trabajo luego de tanto tiempo de no tener un obispo, porque más allá de haber contado con un sacerdote, el Papa Francisco respondió al pedido del Gobierno de volver a poner al obispo para el servicio de este obispado castrense", señaló.

Y concluyó: "Tengo el corazón dispuesto a servir, y en esta disposición es que vengo a cumplir esta nueva misión".

La jurisdicción del Obispo castrense alcanza a los fieles militares y civiles que pertenecen al Ejército, a la Armada, a la Fuerza Aérea, a la Gendarmería Nacional y a la Prefectura Naval, además del personal de los Ministerios del área.

Hasta esta designación, Olivera era el obispo de Cruz del Eje, función que asumió el 24 de junio de 2008 por decisión del entonces Pontífice Benedicto XVI.

En 2013 fue nominado vicepostulador de la causa de Canonización de la Sierva de Dios María Antonia de Paz y Figueroa, la actual beata "Mamá Antula".

El flamante obispo castrense nació en Buenos Aires el 7 de enero de 1959 y tuvo un rol clave en el proceso de canonización del primer santo argentino, José Gabriel del Rosario Brochero, hecho destacado en el comunicado del vaticano al oficializar su nombramiento.